EMTr/Neuromodulación

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EMTr / TMS

Paciente recibiendo un tratamiento de estimulación magnética transcraneal (EMTr) en INCIA

 

La EMTr es una técnica eficaz y segura para la neuromodulación de redes neuronales específicas con fines diagnósticos y terapéuticos, tanto en niños como en adultos y ancianos.

Además, existen evidencias actuales sobre la estimulación magnética transcraneal y su utilidad potencial en la neurorrehabilitación postictus: ampliando horizontes en el tratamiento de la enfermedad cerebrovascular.

Con la EMTr, entre el 10 y el 20% de las personas estimuladas, se quejan de dolor de cabeza transitorio después de terminar. El dolor cede fácilmente con analgésicos habituales.

Existen algunas condiciones que pueden contraindicar la EMT: el uso de prótesis con componentes metálicos en alguna parte del cuerpo, los marcapasos cardiacos y los implantes metálicos intracraneales; también la presencia de epilepsia mal controlada. El tratamiento debe ser individualizado en cada paciente y deberán ser adoptadas las decisiones oportunas a cada situación.

Ventajas de la Estimulación Magnética Transcraneal

  • No precisa ingreso ni preparación previa.
  • El paciente puede retomar inmediatamente su actividad cotidiana.
  • Es indolora y no precisa anestesia.
  • Es una técnica segura.
  • Estimula circuitos cerebrales específicos.
  • Disminuye los riesgos inherentes a los fármacos.
  • Disminuye la dependencia a los fármacos.

 

Claves de la Estimulación Magnética Transcraneal

Descarga nuestra infografía con las claves de la estimulación magnética transcraneal (EMT):

 

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¿Cómo puede actuar la EMTr?

La EMTr produce cambios en la actividad y conectividad de las redes cerebrales implicadas en la cognición. Los estudios sugieren diferentes mecanismos de acción:

  • Favorece la plasticidad y la función sináptica
  • Refuerza la conectividad entre redes cerebrales
  • Modula sistemas de neurotransmisión relacionados con el funcionamiento cognitivo
  • Puede contribuir a reducir procesos de neuroinflamación
  • Favorece mecanismos relacionados con la potenciación a largo plazo (LTP), fundamentales para el aprendizaje y la memoria

Estos efectos pueden ayudar a mantener una mayor eficiencia de las redes cerebrales afectadas por el proceso neurodegenerativo.

El tratamiento mediante EMTr está avalado por la Agencia europea y la FDA como tratamiento de:
  • Depresión crónica resistente.
  • Trastorno Obsesivo-compulsivo (TOC).
  • Ansiedad comórbida a depresión.
  • Deshabituación tabáquica.

DEPRESIÓN

Los tratamientos clásicos para superar la depresión consisten en una combinación de fármacos antidepresivos y psicoterapia. Con frecuencia estos tratamientos no son efectivos y/o provocan importantes efectos secundarios. En estos casos el tratamiento mediante Estimulación Magnética Transcraneal (EMTr) se convierte en una herramienta terapeútica de primera línea que mejora de forma relevante la calidad de vida de los pacientes con depresión.

La EMTr modula las áreas cerebrales, activando o inhibiendo determinados circuitos cerebrales implicados en la depresión.

El tratamiento con EMTr tiene una tasa de respuesta del 60% en depresiones que no han respondido a los tratamientos farmacológicos, así como una tasa del 35% de remisión completa de su clínica.

La Estimulación magnética transcraneal es una herramienta de primera línea para luchar contra la depresión. Puedes descargar nuestra infografía sobre EMTr y depresión aquí:

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TOC

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) presenta una prevalencia estimada en España del 2% y su incidencia es similar en ambos sexos. Las personas con TOC tienen pensamientos no deseados ante los que sienten la necesidad de reaccionar conductualmente.

Tradicionalmente, los tratamientos utilizados para el TOC son de tipo psicoterapeútico y farmacológico. Del 30 al 40% de los pacientes con TOC son resistentes a los antidepresivos o no se adhieren al tratamiento a causa de los numerosos efectos secundarios que este produce.

La EMTr es un tratamiento eficaz, indoloro y sin efectos secundarios en pacientes aprobado por la agencia europea y la agencia americana (FDA) para el tratamiento de pacientes con TOC.

 

En el TOC, se ha evidenciado que existe una excesiva hiperconectividad a nivel medial del lóbulo frontal. Esta hiperestimulación conlleva que los pensamientos obsesivos nos superen, situándose en un primer plano, sin ser capaces de autocontrolar esa situación por nosotros mismos.

Mediante la EMTr se aplican pulsos magnéticos repetitivos sobre el córtex prefrontal medial consiguiendo generar un estímulo cerebral profundo para disminuir la activación de las regiones cerebrales que causan las obsesiones y compulsiones.

El tratamiento con EMTr en TOC mejora la sintomatología porque produce cambios neurofisiológicos corticales y subcorticales en áreas prefrontales y de la circunvolución cingular que se encargan, entre otras tareas, de la percepción y la regulación emocional, así como de gestionar determinadas funciones superiores.

La EMTr es un tratamiento fiable, seguro y consistente. No se conocen efectos secundarios como los provocados por los medicamentos o las técnicas invasivas. La queja más frecuente se limita a un mínimo dolor de cabeza en el punto de penetración de la energía. Es de carácter leve y cede espontáneamente.

ADICCIONES

EMTr en el tratamiento de las adicciones

Las adicciones o Trastornos por Uso de Sustancias se caracterizan por un deseo intenso y compulsivo de consumir y por la dificultad para controlar la conducta adictiva, incluso cuando esta genera consecuencias negativas.

Con el tiempo, la adicción puede producir cambios en los circuitos cerebrales implicados en la recompensa, la motivación y el control de los impulsos, especialmente en áreas de la corteza prefrontal. Como consecuencia, el consumo o la conducta adictiva puede adquirir una prioridad creciente y dificultar la capacidad de tomar decisiones y mantener el autocontrol.

La adicción va más allá del consumo y puede afectar de forma significativa a la salud, las relaciones, el trabajo, la economía, el autocontrol y la calidad de vida. Por ello, su tratamiento debe abordar tanto la conducta adictiva como los mecanismos cerebrales y psicológicos que la mantienen.

¿Por qué es tan difícil dejar una adicción?

En las adicciones se produce una alteración de los circuitos relacionados con el sistema de recompensa cerebral. Sustancias como la cocaína, el alcohol, el tabaco o el cannabis, así como determinadas adicciones conductuales como la ludopatía, pueden generar un deseo intenso de repetir la conducta.

Este deseo, conocido como craving, puede mantenerse incluso cuando la persona quiere dejar de consumir y es consciente de sus consecuencias.

La psicoterapia y el tratamiento farmacológico continúan siendo pilares fundamentales del tratamiento. Sin embargo, algunos pacientes presentan una respuesta insuficiente, dificultad para controlar el craving o un elevado riesgo de recaída, lo que ha impulsado el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.

EMTr: actuar sobre los circuitos cerebrales de la adicción

La Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr) es una técnica de neuromodulación no invasiva que utiliza pulsos magnéticos para modificar la actividad de determinadas áreas y redes cerebrales.

En el tratamiento de las adicciones, la EMTr actúa sobre los circuitos cerebrales implicados en el craving, el control de los impulsos y el sistema de recompensa, con el objetivo de reducir el deseo de consumo, mejorar el autocontrol y disminuir el riesgo de recaída.

La EMTr puede utilizarse en el abordaje de diferentes conductas adictivas, como las relacionadas con cocaína, alcohol, tabaco, cannabis o juego patológico, siempre tras una valoración clínica individualizada.

Un tratamiento compatible con tu vida diaria

Una de las principales ventajas de la EMTr es que se realiza de forma ambulatoria y sin necesidad de ingreso hospitalario.

Durante la sesión, el paciente permanece cómodamente sentado mientras una bobina situada sobre el cuero cabelludo administra pulsos magnéticos sobre las áreas cerebrales seleccionadas.

Es una técnica:

  • No invasiva
  • Generalmente bien tolerada
  • De aplicación ambulatoria
  • Compatible con la actividad cotidiana
  • Adaptable a las necesidades de cada paciente

Esto permite que, en muchos casos, el paciente pueda continuar con su actividad laboral, familiar y personal durante el tratamiento.

Un tratamiento integrado, no aislado

La EMTr no sustituye necesariamente al resto de intervenciones. Puede incorporarse dentro de un abordaje multidisciplinar e individualizado, combinándose con:

  • Psicoterapia
  • Tratamiento farmacológico cuando está indicado
  • Estrategias para el control del craving
  • Prevención de recaídas
  • Cambios en hábitos y estilo de vida
  • Seguimiento médico y psicológico

La elección del tratamiento depende del tipo de adicción, su gravedad, la evolución del paciente, los tratamientos previos y sus circunstancias personales.

Un abordaje progresivo e individualizado

El tratamiento con EMTr puede estructurarse en diferentes fases. Habitualmente comienza con una etapa de estimulación más intensiva, seguida de sesiones de consolidación y mantenimiento progresivamente más espaciadas.

La frecuencia, duración y número de sesiones se establecen de forma individualizada según la respuesta clínica y las necesidades de cada paciente.

El objetivo: recuperar el control

El tratamiento de una adicción no consiste únicamente en dejar de consumir. El objetivo es ayudar a la persona a recuperar su capacidad de decisión, reducir el craving, mejorar el autocontrol y disminuir el riesgo de recaída, favoreciendo una recuperación estable y mantenida en el tiempo.

ANSIEDAD

La Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr) es una opción terapéutica innovadora y no invasiva que se está utilizando y estudiando en el abordaje del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), especialmente en pacientes que presentan una respuesta insuficiente a los tratamientos convencionales o que no toleran adecuadamente los psicofármacos.

Mediante la aplicación de campos magnéticos sobre determinadas áreas cerebrales, la EMTr permite modular la actividad de las redes implicadas en la regulación de la ansiedad, las emociones y la respuesta al estrés. Diferentes protocolos de estimulación sobre regiones prefrontales, especialmente la corteza prefrontal dorsolateral, han mostrado resultados prometedores en la reducción de los síntomas de ansiedad y la mejora de la regulación emocional.

La EMTr puede resultar especialmente interesante en pacientes que no responden adecuadamente al tratamiento farmacológico o presentan intolerancia, contraindicaciones, interacciones o efectos adversos asociados a la medicación. Se trata de una técnica no invasiva, de aplicación ambulatoria y generalmente bien tolerada, que puede combinarse con la psicoterapia y el tratamiento farmacológico dentro de un abordaje multidisciplinar e individualizado.

La estimulación magnética transcraneal (EMT) es una técnica neurofisiológica de estimulación cerebral no invasiva, segura e indolora. La EMT induce cambios eléctricos en la transmisión cerebral, mediante un generador de campo magnético, que envía una corriente a través de una bobina colocada sobre el cráneo.

La EMT es capaz de modular la actividad cerebral en la región cortical estimulada más allá de la duración de la estimulación misma, lo que permite inducir cambios deseables en la actividad cerebral y normalizar alteraciones.

La EMT ha mostrado su eficacia en la mejora de los trastornos motores, la afasia, la disartria, la disfagia orofaríngea, la depresión y las dificultades perceptivas y cognitivas que aparecen en los pacientes con ictus y constituye una importante herramienta terapeútica en el proceso de la neurorrehabilitación del paciente con daño cerebral adquirido secundario a un ictus. El tratamiento mediante EMT debe realizarse de forma individual y junto con otras técnicas de rehabilitación física y neurocognitiva.

La EMT ha demostrado ser una técnica de vanguardia, segura y efectiva en el tratamiento de las alteraciones que se manifiestan tras presentar un ictus.

REHABILITACIÓN POST ICTUS

El ictus es la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres y es la primera causa de discapacidad en adultos.  Tras un ictus, ya en fase aguda, se producen cambios en la plasticidad neuronal. La EMT es una importante herramienta terapeútica en la rehabilitación postictus, ya que mejora la neuroplasticidad ayudando así al cerebro en su capacidad para readaptar circuitos neuronales y, con ello, la restauración y adquisición de nuevas habilidades compensatorias. Mediante la EMT podemos estimular de forma selectiva diferentes áreas cerebrales, aumentando o disminuyendo la excitabilidad neuronal dependiendo del protocolo aplicado.

AFASIA POST ICTUS

El 30% de los Ictus presentan como secuela Afasia. En el caso de aquellos ictus que afectan al hemisferio cerebral izquierdo, hasta un 60-80% de ellos presentan Afasia. Se trata de un trastorno muy limitante que se acompaña frecuentemente de depresión y ansiedad.

Tras un Ictus, comienzan a ponerse en marcha los procesos de neurorreparación cerebral. Inicialmente de forma espontánea y después acompañado, dirigido y potenciado por los diferentes tratamientos de neurorrehabilitación. En la etapa crónica (>de 6 meses desde el ictus) la mayor probabilidad de recuperación es a través de terapia (plasticidad inducida por terapia). No todos los pacientes con Afasia responden igual a la terapia, existiendo una gran variabilidad individual.

Existen unos 400 estudios publicados de EMT en Afasia. El 90% de estudios demuestran eficacia del tratamiento mediante EMT frente a placebo. También los estudios han evidenciado que la EMT es útil en Afasia en la fase aguda, subaguda y crónica. Fundamentalmente en Afasia no fluente.

Descarga nuestra infografía sobre Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) e ictus:

 

OTRAS ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS

En Instituto Neurocognitivo INCIA cuidamos y potenciamos la salud cerebral en todas las etapas de la vida mediante tratamientos innovadores, no invasivos y personalizados, respaldados por la experiencia clínica y la evidencia científica.

La Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr) y la tDCS permiten modular la actividad de las redes cerebrales alteradas en diferentes enfermedades neurológicas, favoreciendo los mecanismos de neuroplasticidad, potenciando los procesos de recuperación funcional y pudiendo complementar los tratamientos convencionales.

Neuromodulación personalizada

Uno de los principales valores de la EMTr y de la tDCS es la posibilidad de realizar un tratamiento dirigido e individualizado, seleccionando las áreas cerebrales y los parámetros de estimulación en función del diagnóstico, los síntomas predominantes y las necesidades de cada paciente.

De este modo, la EMTr se integra como una herramienta terapéutica avanzada dentro de la neurología y la neurorrehabilitación, complementando los tratamientos convencionales y ampliando las posibilidades de intervención en pacientes con enfermedades neurológicas.

 

DETERIORO COGNITIVO Y DEMENCIAS

La EMTr representa así una herramienta terapéutica avanzada y no invasiva que amplía las posibilidades de intervención en el Deterioro Cognitivo Leve y la enfermedad de Alzheimer, con el objetivo de potenciar las capacidades preservadas, favorecer la función cognitiva y mantener la autonomía y la calidad de vida durante el mayor tiempo posible.

El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y la enfermedad de Alzheimer se asocian a una alteración progresiva de las redes cerebrales implicadas en funciones como la memoria, el lenguaje, la atención y las funciones ejecutivas.

La la EMTr y la tDCS permiten estimular redes cerebrales implicadas en la memoria, la atención, el lenguaje y las funciones ejecutivas. Su utilización puede contribuir a mantener y potenciar determinadas capacidades cognitivas y constituye una herramienta especialmente relevante dentro de programas de intervención cognitiva y neurorrehabilitación.

Su utilización resulta especialmente interesante en fases iniciales del deterioro, cuando existe una mayor capacidad de respuesta y reorganización de las redes neuronales.

 

TRASTORNOS DEL MOVIMIENTO

En enfermedades como el Parkinson y otros trastornos del movimiento, la EMTr actúa sobre los circuitos cerebrales responsables del control motor. Mediante la estimulación de áreas específicas puede contribuir a mejorar la movilidad, la marcha, la coordinación y otros síntomas motores, complementando el tratamiento farmacológico y rehabilitador.

La Enfermedad de Parkinson afecta a los circuitos cerebrales encargados del control y la planificación del movimiento, pero también puede producir síntomas no motores relacionados con el estado de ánimo, la fatiga y las funciones cognitivas.

La Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr) permite actuar sobre estas redes cerebrales mediante pulsos magnéticos. Su objetivo es modular la excitabilidad cortical y favorecer un funcionamiento más equilibrado de los circuitos córtico-estriado-tálamo-corticales, alterados en la enfermedad.

¿Qué síntomas puede abordar la EMTr?

Dependiendo de la zona cerebral estimulada y del protocolo utilizado, la EMTr puede dirigirse a diferentes manifestaciones del Parkinson:

  • Rigidez, bradicinesia y temblor: la estimulación de la corteza motora primaria (M1) puede favorecer la función motora global.
  • Marcha y bloqueos o freezing: la estimulación del área motora suplementaria (AMS), sola o combinada con M1, puede contribuir a mejorar la marcha y reducir los episodios de bloqueo.
  • Discinesias y otros síntomas motores: determinados protocolos sobre redes motoras y cerebelosas se investigan para modular estas alteraciones.
  • Depresión, fatiga y alteraciones cognitivas: la estimulación de la corteza prefrontal dorsolateral permite actuar sobre redes implicadas en síntomas no motores frecuentes en la enfermedad.

Neuromodulación dirigida y personalizada

El tratamiento debe diseñarse de forma individualizada, seleccionando la diana cerebral, el tipo de estimulación y los parámetros en función de los síntomas predominantes y las características de cada paciente.

La EMTr y la tDCS constituyen así unas herramientas terapéuticas complementarias y no invasivas que pueden integrarse con el tratamiento farmacológico y la neurorrehabilitación para abordar tanto los síntomas motores como determinados síntomas no motores de la Enfermedad de Parkinson.

 

ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La Esclerosis Múltiple (EM) puede producir una amplia variedad de síntomas motores, sensitivos, cognitivos y emocionales que afectan de forma importante a la autonomía y la calidad de vida. Entre los más frecuentes se encuentran la espasticidad, la fatiga, el dolor, las dificultades para caminar y determinadas alteraciones cognitivas.

¿Qué síntomas puede abordar la EMTr?

La estimulación de la corteza motora primaria (M1) mediante EMTr de alta frecuencia o protocolos como la estimulación theta burst intermitente (iTBS) ha mostrado beneficios especialmente sobre la espasticidad, uno de los síntomas motores más incapacitantes de la enfermedad.

Además, la neuromodulación puede contribuir al abordaje de otros síntomas frecuentes:

  • Espasticidad: puede disminuir la hipertonía muscular y favorecer una mayor movilidad. Los resultados pueden mantenerse varias semanas tras el tratamiento.
  • Fatiga: determinados protocolos de estimulación cerebral pueden ayudar a reducir uno de los síntomas más frecuentes y limitantes de la Esclerosis Múltiple.
  • Dolor: la modulación de las redes sensoriomotoras puede contribuir al control del dolor asociado a la enfermedad.
  • Marcha y función motora: cuando la neuromodulación se combina con fisioterapia y entrenamiento motor, los resultados pueden ser más consistentes y mantenerse durante más tiempo.

 

Un tratamiento dirigido a los síntomas de cada paciente

La Esclerosis Múltiple puede manifestarse de forma muy diferente en cada persona. Por este motivo, la neuromodulación debe plantearse como un tratamiento personalizado, seleccionando la diana cerebral, el tipo de estimulación y el número de sesiones en función de los síntomas predominantes y de los objetivos terapéuticos.

La EMTr y la tDCS se integran como una herramienta complementaria dentro del tratamiento multidisciplinar de la Esclerosis Múltiple, con especial interés en el abordaje de la espasticidad, la fatiga, el dolor y las alteraciones motoras, y con el objetivo de potenciar la recuperación funcional y mejorar la calidad de vida.

 

NEUROMODULACIÓN + REHABILITACIÓN: POTENCIAR LA RECUPERACIÓN

Uno de los enfoques más interesantes consiste en combinar la estimulación cerebral con programas específicos de rehabilitación. La neuromodulación puede aumentar temporalmente la capacidad de adaptación de las redes cerebrales, creando una ventana favorable para potenciar los efectos de la fisioterapia y del entrenamiento funcional.

Estudios recientes muestran que la combinación de técnicas de estimulación cerebral (EMTr y tDCS) con rehabilitación motora puede favorecer mejoras en la marcha y el equilibrio, mientras que su asociación con programas de rehabilitación cognitiva potencia y mejora determinadas funciones cognitivas.

TDCS

Neuromodulación en el dolor crónico: EMTr y tDCS

El dolor crónico es mucho más que un dolor que persiste en el tiempo. Cuando se mantiene durante meses puede producir cambios en la forma en que el sistema nervioso procesa y modula las señales dolorosas, afectando también al sueño, el estado de ánimo, la actividad física, la autonomía y la calidad de vida.

La clasificación ICD-11 de la Organización Mundial de la Salud reconoce diferentes categorías de dolor crónico y considera el dolor crónico primario como una enfermedad en sí misma, en la que el dolor constituye el principal problema clínico.

En España, cerca del 30 % de la población adulta convive con dolor crónico, lo que supone más de nueve millones de personas y refleja el importante impacto sanitario y social de esta condición.

Cuando el cerebro también forma parte del dolor

En muchos pacientes con dolor persistente se producen cambios en las redes cerebrales encargadas de percibir, interpretar y regular el dolor. Fenómenos como la sensibilización central y los cambios neuroplásticos maladaptativos pueden contribuir a que el sistema nervioso mantenga una respuesta dolorosa amplificada.

Por este motivo, el tratamiento no siempre debe dirigirse únicamente a la zona donde se percibe el dolor. Las técnicas de Estimulación Cerebral No Invasiva (ECNI) permiten actuar directamente sobre las redes cerebrales implicadas en su procesamiento y modulación.

EMTr: modular las redes cerebrales del dolor

La EMTr utiliza pulsos magnéticos para modular de forma controlada la actividad de las redes cerebrales implicadas en la percepción y regulación del dolor, favoreciendo la activación de mecanismos que contribuyen a disminuir la intensidad de la señal dolorosa y mejorar su procesamiento a nivel cerebral.

La EMTr ha demostrado especial utilidad en el tratamiento del dolor neuropático, tanto central como periférico, y en otras condiciones de dolor crónico como la fibromialgia, la migraña y el dolor postictus y otros síndromes de dolor persistente.

La respuesta al tratamiento puede variar en función del tipo de dolor, la diana cerebral seleccionada y el protocolo de estimulación utilizado.

Más allá de reducir la intensidad del dolor

El objetivo de la neuromodulación no se limita únicamente a disminuir la percepción dolorosa. Al actuar sobre redes cerebrales interconectadas, el tratamiento puede contribuir al abordaje de otros aspectos que frecuentemente acompañan al dolor crónico, como la alteración del sueño, la fatiga, el estado emocional y la repercusión funcional.

tDCS: neuromodulación mediante corriente eléctrica de baja intensidad

La Estimulación Transcraneal por Corriente Directa (tDCS) utiliza una corriente eléctrica de baja intensidad aplicada a través de electrodos colocados sobre el cuero cabelludo para modular la excitabilidad de las redes cerebrales relacionadas con el dolor.

Su combinación con rehabilitación, ejercicio u otras intervenciones no farmacológicas puede potenciar el abordaje terapéutico al actuar simultáneamente sobre diferentes mecanismos relacionados con el dolor.

¿Qué buscamos con la neuromodulación?

Tanto la EMTr como la tDCS tienen como objetivo modificar patrones de actividad cerebral relacionados con la persistencia del dolor para:

  • Reducir la intensidad y frecuencia del dolor
  • Modular la sensibilización y el procesamiento cerebral del dolor
  • Favorecer mecanismos de neuroplasticidad
  • Mejorar la función y la calidad de vida
  • Complementar otros tratamientos y estrategias de rehabilitación

Un tratamiento personalizado e integrado

El dolor crónico no es igual en todos los pacientes. La elección entre EMTr, tDCS u otras estrategias terapéuticas debe realizarse tras una valoración individualizada que permita identificar el tipo de dolor, los síntomas predominantes, los tratamientos previos y las posibles dianas de neuromodulación.

La neuromodulación puede integrarse dentro de un abordaje multidisciplinar, junto con el tratamiento farmacológico, la fisioterapia, el ejercicio terapéutico y las intervenciones psicológicas, buscando no solo disminuir el dolor, sino también recuperar funcionalidad, mejorar el bienestar y aumentar la calidad de vida del paciente.

Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (ECNI), como la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr), son herramientas terapéuticas para una gran variedad de condiciones psiquiátricas, neurológicas y del neurodesarrollo.

La utilización de la ECNI en el tratamiento de múltiples trastornos psiquiátricos y neurológicos cuenta con evidencia científica sobre su eficacia y seguridad, con guías clínicas internacionales sobre su utilización tanto en adultos como en niños.

ECNI/NEURODESARROLLO

Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (ECNI), como la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) y la estimulación eléctrica transcraneal (tDCS) son herramientas terapéuticas para una gran variedad de condiciones psiquiátricas, neurológicas y del neurodesarrollo.

La utilización de la ECNI en el tratamiento de múltiples trastornos psiquiátricos y neurológicos cuenta con evidencia científica sobre su eficacia y seguridad, con guías clínicas internacionales sobre su utilización tanto en adultos como en niños.

La EMTr y la tDCS en niños y adolescentes tienen un perfil de seguridad similar a la población adulta, con escasos efectos adversos, leves y transitorios, como cefalea transitoria o enrojecimiento de la piel en la zona de estimulación (Federación Internacional de Neurofisiología Clínica Rossi  et al., 2021).

Los estudios han demostrado que las personas con TEA pueden tener una conectividad neuronal alterada en ciertas áreas del cerebro. La estimulación cerebral no invasiva puede dirigirse a estas áreas, ayudando a «reconfigurar» estas conexiones y mejorar los síntomas asociados con el autismo.

Niño recibiendo un tratamiento de neuromodulación para el TEA infantil en INCIA

Tanto la estimulación magnética transcraneal como la estimulación eléctrica transcraneal, han mostrado su eficacia en el tratamiento de los síntomas centrales y asociados al trastorno del espectro autista (TEA) tanto en niños como en adultos.

La ECNI mejora los déficits de comunicación social, las conductas restringidas y repetitivas, irritabilidad, hiperactividad, depresión, ansiedad y alteraciones en el funcionamiento ejecutivo y en la integración sensorial.

El tratamiento mediante  EMT y tDCS en trastornos del espectro autista mejora:

  • El funcionamiento social y la cognición social
  • Las dificultades de comunicación y las habilidades del lenguaje
  • Los comportamientos repetitivos
  • Intereses restringidos
  • Calidad y hábitos de sueño
  • Regulación de las emociones
  • Atención, memoria de trabajo y procesamiento de la información

Cada persona con autismo es única y es fundamental que cualquier intervención, incluido el tratamiento mediante ECNI sea realizado por profesionales especializados y bajo supervisión médica, realizando tratamientos personalizados para cada paciente.