TDAH

¿QUÉ ES EL TDAH?

El TDAH es el trastorno del neurodesarrollo más frecuente en la infancia el cual  afecta al 3-7% de niños en edad escolar. Al llegar a la adolescencia, el trastorno continuará en aproximadamente un 80% de los casos, y persistirá en la edad adulta en más del 50% de los afectados. El TDAH se da en todas las zonas del mundo y es más frecuente en varones; la relación niño: niña es de 4:1 para el tipo hiperactivo-impulsivo y 2:1 para el tipo inatento.

Presenta tres síntoma nucleares, déficit de atención, hiperactividad e impulsividad. Muchos de estos comportamientos son normales en la mayoría de los niños, la diferencia es que en los niños sin TDAH, estos síntomas tienden a disminuir según crecen y pasan de la educación infantil a la primaria. A la hora de distinguir entre un niño con TDAH y un niño sin TDAH, es importante tener en cuenta la cantidad e intensidad de los síntomas , su permanencia en el tiempo y su aparición – o no – en diferentes situaciones. En los casos de TDAH, las conductas hiperactivas e impulsivas, así como los síntomas de inatención, son más intensas de lo que se espera para la edad, se manifiestan en más de un lugar (colegio, casa, etc.),  duran más de seis meses y generan  dificultades en su adaptación familiar, social y escolar.

Según la presentación del síntoma predominante existen 3 subtipos del TDAH:

  • Tipo con predominio del déficit de atención.
  • Tipo con predominio de la impulsividad-hiperactividad.
  • Tipo combinado, donde predominan tanto síntomas de desatención como de impulsividad-hiperactividad.

CAUSAS DEL TDAH

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la edad infantil. La etiología del TDAH es multifactorial, pero la causa principal del TDAH es genética. El coeficiente de heredabilidad del TDAH es de 0,76, es decir, que si un niño tiene TDAH, el 76% del origen de dicha patología es genética. Que el padre o la madre tengan TDAH multiplica por 8 el riesgo de tener TDAH.

Los estudios de neuroimagen cerebral han demostrado que hay varias regiones cerebrales afectadas en niños con TDAH.

Se han descrito alteraciones en:

La corteza prefrontal: encargada de la función ejecutiva como planificar acciones, iniciarlas, darse cuenta de los errores y corregirlos, evitar distracciones por estímulos irrelevantes, ser flexible si las circunstancias cambian…

El cuerpo calloso: sirve de comunicación entre los dos hemisferios cerebrales, para asegurar un trabajo conjunto y complementario.

Los ganglios basales: implicados en el control de los impulsos al coordinar o filtrar la información que llega de otras regiones del cerebro e inhibir las respuestas automáticas.

El cíngulo anterior: se encarga de la gestión afectiva y del manejo de las emociones y de la regulación de la atención y de la eliminación de las distracciones.

TDAH Incia

Los neurotransmisores son  mensajeros químicos que sirven para que las neuronas se comuniquen entre ellas por todo el sistema nervioso a través de unos receptores. De esta forma los impulsos neuronales se transmiten de una neurona a otra y de una región cerebral a otra.

Los estudios realizados indican que en el TDAH hay problemas en los circuitos reguladores que comunican dos zonas cerebrales: córtex prefrontal y ganglios basales. Estas áreas se comunican a través de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina. La alteración de estos neurotransmisores hace que disminuya la atención y la capacidad de iniciar y continuar actividades, dificulta la memoria de trabajo, la capacidad de neutralizar estímulos irrelevantes, y la capacidad de bloquear respuestas inadecuadas. También dificulta la planificación de actividades complejas y la organización, e incrementa la actividad física y la impulsividad.

TDAH-neurotransmisores

El tdah produce un deterioro importante en la capacidad del niño de desarrollarse en el ámbito académico, familiar y social. Si no se trata puede limitar las posibilidades futuras del niño.

DIAGNÓSTICO DEL TDAH

La detección precoz, así como un diagnóstico e intervención adecuados, son fundamentales para la prevención o manejo de los problemas asociados al trastorno, ya que determinan en gran medida su evolución. Se debe consultar siempre que se observen problemas en el funcionamiento cotidiano de un niño respecto a lo que se espera por su edad a nivel personal, social y escolar.

El diagnóstico debe realizarlo un equipo multidisciplinar con conocimientos sobre el TDAH. Los padres y profesores habitualmente detectan problemas y los profesionales establecen el diagnóstico.

Para llegar a un diagnóstico correcto se utiliza  la entrevista clínica y observación del niño,  la información que aportan los padres o tutores  sobre  los antecedentes médicos y desarrollo madurativo y la información de los profesores y orientadores del colegio. Los cuestionarios y otras pruebas médicas son un complemento a la entrevista clínica. Con todo esto se podrá descartar que las dificultades de comportamiento o/y rendimiento escolar se deban a otros causas distintas del TDAH.

El diagnóstico del TDAH es clínico, es decir, se obtiene mediante la entrevista con los padres y el niño y la evaluación de la información de los profesores. La realización de exámenes físicos, pruebas médicas complementarias (EEG, Cartografía Cerebral, Potenciales evocados Cognitivos, RMN, analítica, etc.) y exámenes psicológicos sirven para descartar otras causas distintas del TDAH y para apoyar el diagnóstico de TDAH.

TRATAMIENTO DEL TDAH

El tratamiento del TDAH debe ser multimodal, implicando a profesionales clínicos, profesores, padres y el propio paciente. Se requieren de distintas intervenciones y se debe tener en cuenta que ninguna de estas intervenciones es exclusiva; no puede, ni debe sustituir a las demás.

  • Intervención psicológica: terapia cognitivo-conductual
  • Intervención educativa o escolar: psicoeducación, manejo conductual y apoyo pedagógico.
  • Intervención familiar: psicoeducación y entrenamiento de los padres.
  • Intervención farmacológica.

En nuestro centro contamos además,  con una unidad de estimulación cognitiva para dar soporte terapéutico a los niños con TDAH. Es un método de entrenamiento que, sustentado en el concepto de neuroplasticidad, busca fortalecer las distintas áreas cognitivas del paciente.

Para ello utiliza un completo conjunto de ejercicios diseñados por un equipo multidisciplinar. Los ejercicios se plantean en clave relativamente lúdica, como juegos mentales accesibles vía online. Con ello se busca introducir un elemento de motivación fundamental en cualquier programa de entrenamiento.

Mediante la estimulación cognitiva se entrenan cuatro grandes áreas: la memoria, las habilidades perceptivas y la velocidad de procesamiento de la información, la atención, las funciones ejecutivas (área que incluiría importantes procesos como la toma de decisiones y la planificación) y el lenguaje.

Se considera imprescindible para el abordaje del TDAH una cooperación estrecha entre padres, pacientes y escuela. Al ser un trastorno crónico, se debe tener en cuenta que serán necesarios continuos planteamientos terapéuticos ante situaciones problemáticas de nueva aparición, individualizando el plan terapéutico de acuerdo a los síntomas y a los objetivos concretos de cada momento.

El informe de consenso de la NIH (National Institute of Mental Health, 2000) insiste no solamente en la demostrada eficacia del tratamiento farmacológico en el TDAH sino también asigna a las terapias comportamentales y a los tratamientos combinados (multimodales) un papel relevante en el abordaje terapéutico del TDAH.

TDAH EN LA EDAD ADULTA

El TDAH se ha considerado durante mucho tiempo, un trastorno propio de la infancia y de la adolescencia pero los síntomas y el impacto funcional del TDAH no siempre desaparecen al pasar a la edad adulta y el trastorno puede persistir en más del 50% de los casos, siendo la prevalencia del TDAH en adultos del 4%.

Con la edad, los síntomas que más persisten son la inatención y la impulsividad, disminuyendo así, los síntomas de hiperactividad. El adulto con TDAH puede presentar una sensación interna de inquietud, dificultades para la planificación y la organización, poca memoria, malestar emocional, frustración y cambios del estado de ánimo.

TDAH-adultos

Se ha comprobado que la aparición de los síntomas puede variar, es decir, éstos pueden aparecer algunas veces y en otras no, de la misma manera que su intensidad tampoco de mantiene estable. Estas variaciones son fruto de las influencias del entorno y de la propia subjetividad de la persona. Todos estos aspectos hacen que el adulto con TDAH a menudo sea incomprendido por aquellas personas que le rodean, llegando a incidir en la imagen que él tiene de sí mismo y afectando de esta manera a su autoestima.

Se considera que hasta un 80% de los adultos con TDAH presenta otro trastorno asociado. Es de especial importancia tener en cuenta este hecho a la hora de llevar a cabo una buena evaluación, ya que la presencia de otros trastornos psiquiátricos puede complicar tanto el diagnóstico, para que éste sea acertado, como el posterior tratamiento a llevar a cabo.

El diagnóstico del TDAH en el Adulto es esencialmente clínico y se basa en la constatación de la presencia de síntomas mediante observaciones clínicas, cuestionarios autoadministrados de síntomas actuales de TDAH, rendimientos neuropsicológicos y evaluación de comorbilidad psicológica con el fin de elaborar un perfil neurocognitivo y emocional de la persona. También se realizan exámenes físicos y pruebas médicas complementarias (EEG, Cartografía Cerebral, Potenciales evocados Cognitivos, RMN, analítica, etc.) con el fin de descartar otras causas distintas del TDAH y apoyar el diagnóstico.

El tratamiento del TDAH en el Adulto debe de ser multimodal, con un abordaje farmacológico y psicológico específico. El objetivo del tratamiento consiste en mejorar las funciones cognitivas, conductuales y sociales y aumentar así, la autoestima del sujeto con el menor número de efectos secundarios. Cada persona va a requerir un tratamiento específico dependiendo de su situación clínica. Para llevarlo a cabo se tendrán que valorar diferentes factores, como la presencia de trastornos comórbidos, problemas socio-laborales, enfermedades médicas, etc.

El tratamiento multidisciplinar es lo más eficaz para el manejo y remisión de síntomas, combinando tratamiento farmacológico y una intervención psicológica específica.

Tratamiento multimodal:

  • Intervención farmacológica del TDAH y de los trastornos asociados.
  • Intervención psicológica: terapia cognitivo-conductual, rehabilitación cognitiva.
  • Intervención educativa.